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encontrarás los sumarios de todos los números de La Mariposa Mundial; poemas, reseñas, ensayos, artículos, imágenes
y más. Te recomendamos ojear los fragmentos de las separatas que acompañan cada número.

Una Mariposa que sale al acecho de su propio Cazador



Una Mariposa que sale al acecho de su propio Cazador

ANTONIO VERA

La Razón, 3 de agosto de 2003



En una famosa fotografía, Vladimir Nabokov, cerca de los 60 años y con pantalones cortos, aparece en plena cacería de mariposas. Con seguridad, la foto no registra el momento previo a la captura de la plejebus lysandra cormion nabokov, ejemplar que el autor de Lolita, deszcubriera en los Alpes los últimas días de julio de 1938. Sin embargo, cada que puedo le hago creer a alguien que la pose exactamente y la mirada reconcentrada en la foto corresponden al momento de ese maravilloso hallazgo con la ingenua esperanza de que ese alguien, cada vez más difícil de ubicar, nunca descubra la mentira.


Mañoserías aparte, la imagen es buena para describir la situación del lector: alguien que en lugar de dedicarse a un oficio útil, sale a recorrer parajes inhóspitos, por donde no mora un alma, a ver si una de esas ve algo que ningún otro mortal vivo vio antes (es decir, básicamente, un vicioso). Y parece también que, más allá de las semejanzas biológicas que son al final pura apariencia, la imagen puede servir para describir al lector que buscan las páginas de La Mariposa Mundial.


Un lector (un cazador) siempre al acecho, con paciencia de obseso y con un desaforado vicio por las formas. cazador perseguido por la mariposa.


No debe llamar la atención, por eso, el hecho de que la única mariposa capaz de vivir y morir en el tóxico aire de esta ciudad sea La Mariposa Mundial, una revista de literatura, es decir una mariposa falsa, hechiza, fraguada en la que se publican puras mentiras engendradas por la exacerbación morbosa y el entusiasmo sin pausa.

Vuelos de La Mariposa Mundial (Rubén Vargas)



Vuelos de La Mariposa Mundial


por Rubén Vargas

PULSO febrero 22 a marzo 7, 2002



Las revistas independientes son los elementos más dinámicos en la vida de las republiquetas de las letras. Su aparición -pero sobretodo su continuidad- expresan buena salud, es decir, la persistencia de necesidades de escritura y de lectura; necesidades que se atreven a hacerse públicas y, por lo tanto, ha convertirse en un punto de encuentro o, en su caso, de desencuentro.

Las revistas independientes son por necesidad propositivas: expresan un punto de vista, un talante, parten aguas, delimitan espacios, insisten en ciertos autores, asumen y propagan una determinada manera de entender y practicar la literatura. Esos son sus encantos pero también sus responsabilidades.

Casi no hay aventuras de esta laya en el panorama literario actual, más bien pobre y retraído en esta materia.

Algunos rasgos de esta revista resultan ya evidentes. El primero es la atención sostenida a ciertas zonas de la literatura boliviana: una atención que con un ojo relee y con el otro lee. Es notable en La Mariposa Mundial la decisión de poner en valor a ciertos autores y obras del pasado. Pero su labor no es meramente documental -aunque también cumplen esa misión, habida cuenta que nuestra literatura está hecha de tantos olvidos-, sino propositiva: tender un puente entre el pasado y el presente, es decir, de reconocer una tradición.

Otro rasgo que distingue a La Mariposa Mundial es su ojo curioso. A los editores les gusta insistir, en público y en privado, sobre algunos personajes -digamos el chileno Juan Emar, el cubano Lezama Lima, el argentino Macedonio Fernández- notables por su desmesura. Pero esto es más que una curiosidad: en esas lecturas -que gozan y que comparten- se juega una apuesta literaria, un eco que quieren hacer resonar en estas concavidades andinas, que como toda apuesta que se precie es un desafío y un riesgo.


Otra persistencia más de La Mariposa Mundial se puede puntualizar: el gusto por echar al tapete cartas -provocaciones- de alto calibre. No otra cosa son por ejemplo, las separatas con los textos íntegros de los ensayos Poesía y Realidad de Roberto Juarroz o de Reflexiones sobre la poesía de René Menard, en el orden del pensamiento: o la recuperación del libro El tránsito infernal y el peregrino de Sergio Suárez Figueroa en el orden de la creación.

Un espacio coral de escritura (Rubén Vargas)


La Mariposa Mundial, un espacio coral de escritura

RUBÉN VARGAS

Pulso, marzo 14 a marzo 20 de 2005


(Fragmentos)


No es la primera vez que me siento a la mesa de La Mariposa Mundial. Esta confesión puede entenderse de dos maneras. La Mariposa Mundial era una chingana en las inmediaciones de la calle Tumusla donde -según cuenta Jaime Saenz en La piedra imán- solía tocar un pianista ciego que en realidad no tocaba con la mano sino con el alma. Pero La Mariposa Mundial es, igualmente, una revista literaria que, como toda revista que se precie, también tiene una mesa donde se sientan sus editores a urdir -con la mano y con el alma- cada uno de los números (nueve en ese entonces) que hasta ahora han publicado. A esas mesas me refiero.

Espacio Coral

"Me gusta la idea, un poco musical, de una especie de espacio coral". Dice Rodolfo Ortiz a la pregunta de qué significa para él a esta altura La Mariposa Mundial. "Un espacio donde han empezado paulatinamente a aparecer voces. Voces un poco menudas al principio, más raudas después y también un grupo de voces que viene de ultratumba a decir ciertas cosas. Esa gama de voces empieza a darle un dibujo a la revista, un dibujo que, finalmente, va resonando, con ciertas cautelas que han influido en la afinidad de los coristas que se van sumando. Y no se suman por camarilla, se suman por amor a la poesía y a la literatura. Eso me parece vital, una revista que haya logrado generar ese espacio poético y literario".

Para llegar a ese punto, la revista ha tenido que "recorrer una distancia" desde que salió su primer número en 1999. Un camino con las dificultades inherentes a la publicación independiente, pero también un camino de tenacidad y fidelidad a las ideas que le dieron nacimiento.