Navega por nuestro ARCHIVO donde
encontrarás los sumarios de todos los números de La Mariposa Mundial; poemas, reseñas, ensayos, artículos, imágenes
y más. Te recomendamos ojear los fragmentos de las separatas que acompañan cada número.

Editorial / El rincón de la mesa

Editorial
La primera página ostenta un ombligo de elefante con incrustaciones de cuernografía. Más abajo una montaña que de lejos parece una montaña, ambas de siglo remoto. A un costado, huellas de pulgares, al otro costado, nada. En la penúltima página un papelillo nerviosamente arrancado con la siguiente inscripción:
"Al inevitable encantamiento de la mariposa precederá una dinámica: los afanes in-números por lo ilegible, en sincronía con la legibilidad de estos afanes. Búsqueda que urge resumir en un movimiento sutil: Ogaño-Antaño-Ogaño, cuya llave supina entreabre cierta apropiación de lo antiguo con cierta necesidad eternista, es decir, el ogaño enturbiado por el instante. Emar calla pero escribe".De vuelta en la página, esta vez en su reverso, arriba, rodeado de un sin fin de bigotitos y virutas, una mano escribe...
Summum irresoluto, comienza la mano. Encantamiento en un recuerdo de mariposa negra, siniestra, volando diseca en la noche, acota el Loco. Vuelo que se inscribe irresoluto, escritura que se quiere irresoluta, acota un tercero. Trifulcas de la gran puta donde a veces corren botellazos de levante a poniente, acota Fernando Zenteno. Fascículo de escribanía, acota más serenamente un quinto. Summum irresoluto, insiste la mano en su pía soledad y prosigue su camino. Más sumidero que súmmum, acota Zenteno. Materia acanalada, insiste la mano. Forjadora del paseo o del reposo, abierta a los ojos o cerrada en el bolsillo, eso soy, interrumpe la mariposa.
                                                           

El rincón de la mesa
Ser trabalenguado en lo oral, y en lo escrito otro tanto. ¿Acaso la vida entera no lo es? Con sus turbamultas y desquicios, con sus muertes y desamparos, sentimos, no obstante, que existe el rincón de una mesa. ¿Cómo se llega a una mesa, se la puebla, cómo al abandonarla no se la abandona, Fantin-Latour?

Este aquí, llámese el del no morir, se aúna en mesa, la misma mesa, de finitas sillas. En lo que se cava, o que cava, y más allá, celebramos: desde las palabras y también desde sus sombras reproducidas. Hace algunos años, conscientes de que todo origen es futuridad, saboreábamos un nombre a escondidas: La Mariposa Mundial, una chingana de media cuadra de largo ubicada en la calle Virrey Toledo, frente a la que en ese entonces fue su competencia, la chingana El Gran Varón. Allí, en el salón principal, habitaban un piano destartalado y un ciego inolvidable, ambos dentro de una jaula con alambre tejido a prueba de todo tipo de botellas. Afuera, Fernando Zenteno –su dueño– lloraba cuando el ciego tocaba con las manos, perdón con el alma, perdón con las manos, “El Saucecito llorón”. Hoy El Gran Varón descansa en las gradas que bajan a la Pérez Velasco y La Mariposa Mundial se transformó en una revista; aunque a esta transformación -de germen en criatura- se agregó el incomprensible asunto de cómo hacer para meter el piano en la revista. Meandros para advertir cuál la aguja que sostiene este hilo, el misterio que viaja con cada uno de nosotros, pues en esta casa regla es revelar siempre algo que jamás revelará el misterio de un piano dentro de una revista.

Caso tal y a contrapelo, bebe nuestra insolencia de una aguerrida panacea escrita por Lezama a propósito de los diez años de la revista Orígenes: «la indiferencia nos fue muy útil, con la admiración no sabríamos qué hacer». Glú glú que festeja el trance de todos los lectores que han encontrado en La Mariposa Mundial un refugio y una promesa para los insaciables placeres, para esa necesidad que perpetra en pos de múltiples caminos, errancias, y ya lo dije, turbamultas, desquicios, muertes, desamparos, donde la palabra termina cavando, descubriendo una constelación personal, íntima, un diálogo incesante entre las obras, entre la mano que escribe sobre las líneas de la otra. Quiero decir, tan lejos, ya muy lejos de la idola fori que rige a tanta literatura de pompa, de pompa de jabón.

Definitivamente, es lo que cabe en esta caracola, nobleza de la Nada.
Rodolfo Ortiz

6 comentarios:

KuruPicho dijo...

Felicitaciones desde Paraguay,colegasdemariposaMundialy vuestra editorial que publicaen marzo a ñande socio ramiro quiroga

Lingam dijo...

Rodo y Benja: Me alegra que hayan puesto en práctica lo que conversamos varias veces. Un beso y de verdad, qué gran cosa tener estas importantes letras ya en la red.
Saludos de la Ex Venderatriz

Ganjartek dijo...

Rodex
Bien che ya era hora que la Mariposa vuele dando tumbos por la blogosfera..
Un abrazo
Paul

cebaehren dijo...

para una revista literaria considero que "vendimia ... de una plaga" no tiene sentido...
O seré tan estúpido con la lengua materna?
saludos
carlos e. bähren
criticamba.blogspot.com

El Cosmosurero dijo...

Hola Rodolfo!
Leí tu poema en las elecciones afectivas de Bolivia y me gustó mucho.Te dejo mis felicitaciones.Saludos argentinos.

David dijo...

Todo lo relacionado con la literatura me gusta mucho y por eso trato de encontrar novedades. Ademas como soy de viajar bastante trato de disfrutar de conseguir libros cada vez que tengo la oportunidad. De hecho planeo Viajar a Ecuador